El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) es uno de los tributos más importantes a considerar al comprar una vivienda de segunda mano en España. Este impuesto grava la transmisión de inmuebles usados y otros bienes muebles, y su cuantía depende de la comunidad autónoma donde se encuentre la propiedad, con tipos que suelen variar entre el 6 % y el 13 %. Sin embargo, no todas las operaciones están obligadas a pagarlo, y en Immosegur queremos explicarte quiénes pueden quedar exentos y en qué circunstancias.
El ITP corresponde siempre al comprador y se aplica sobre la mayoría de las operaciones de compraventa de inmuebles de segunda mano. Por el contrario, la compra de una vivienda nueva no tributa por ITP, sino por IVA. El tipo de IVA aplicable normalmente es del 10 %, aunque en viviendas de protección oficial (VPO) o de promoción pública se reduce al 4 %. Esto significa que los compradores de obra nueva o de viviendas protegidas tienen automáticamente una exención del ITP, aunque deben cumplir con los requisitos legales para beneficiarse de los tipos reducidos de IVA.
Además de la vivienda nueva o protegida, existen otros escenarios en los que se puede quedar libre de ITP:
- Herencias y donaciones: Si la propiedad se adquiere mediante herencia o donación, no se aplica el ITP. En su lugar, estas operaciones tributan mediante el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, cuyo coste depende del grado de parentesco con el transmitente y de la normativa autonómica.
- Vivienda protegida (VPO): Las viviendas catalogadas como protegidas pueden estar exentas de ITP, siempre que cumplan criterios sobre superficie máxima, precio y limitaciones de reventa establecidas por la normativa autonómica.
El plazo para liquidar el ITP, cuando corresponde, es de 30 días hábiles desde la firma del contrato de compraventa. El pago debe realizarse en la delegación de Hacienda correspondiente a la comunidad autónoma del inmueble. Es fundamental cumplir con estos plazos para evitar recargos y sanciones.
En Immosegur, recomendamos a los compradores revisar cuidadosamente cada operación y confirmar si se cumplen los requisitos para acogerse a una exención. También es importante conocer los posibles beneficios adicionales que algunas comunidades autónomas aplican a ciertos colectivos, como jóvenes, familias numerosas o personas con discapacidad, que pueden reducir aún más la carga fiscal.
Conocer quién puede librarse del ITP no solo supone un ahorro económico considerable, sino que también facilita la planificación financiera y agiliza la compraventa. Aprovechar estas exenciones permite optimizar la inversión en la vivienda y garantizar una operación segura, legal y eficiente. Contar con asesoramiento especializado es clave para identificar correctamente las situaciones en las que se aplica la exención y evitar errores que puedan generar costes innecesarios.